Saturday, August 31, 2013

LOCURAS CUERDAS

                                           
                                           “Unos somos locos y otros de apellido González”.
                                              Autor de la frase: Roberto Gómez Bolaños.                                   


Llegué en punto a la consulta de siquiatría a la una de la tarde y aunque el turno era para las doce del dia, yo sabía que el psiquiátra no llegaría hasta las dos, pues como se dice que casi todos los psiquiatras están medio locos o enteros, me imaginé que este que hoy me iba a ver, antes de salir de su hogar primero tenía que hacer muchas manias, como ponerse los zapatos al revés y después enderezarlos. Abrocharse el cinturón con la hebilla hacia atrás para que le jugara con la cremallera del pantalón colocada en la misma dirección y sobre todo que el nudo de la corbata le quedara en la nuca. Dicen que todas esas manias las hacen ellos como un acto de superstición, pero lo cierto es que todo lo anterior  les roba mucho tiempo pues después tienen que colocar al derecho todo lo que se pusieron con la dirección contraria  para  no salir así para la calle y que de médico termine de paciente y por eso casi siempre tienen fama de llegar tarde para ver a un paciente,-- que conocededores de esas historias de “corte circuito”,’’pase a tierra” o “guayabitos en la azotea” o más de acorde a estos tiempos con respecto a las comunicaciones  que se viven hoy dia, también se conocen como SESE (Satelite Enviando Señales Equivocadas),-- se llenan de mucha paciencia a la hora de ver al doctor. Todo lo anterior y otras manias, se dice que las realiza el siquiatra en nombre de la ciencia para poder conocer más profundamente los males que pudieran afectar a un posible enfermo mental. No creo eso. Porque si en nombre de la medicina hay que asumir el papel del enfermo, entonces el cardiólogo se tuviera que autoinfligirse dos o tres ataques al corazón por semana y un ortopédico partirse un hueso diariamente. Y lo mismo ocurriría con casi todas las especialidades médicas. Aunque en el caso de los ginecólogos, si son hombres, no me imagino como pudieran hacer para ampliar sus conocimientos médicos.
Ya a las dos en punto, como pensé, llegó el psiquiatra que sin mediar saludo se sentó en su escritorio, sacó un cigarro se colocó una fosforera en la boca y con el primero hizo varios intentos de encender el segundo. En cuanto lo vi hacer ese gesto desquiciado varias veces me dije para mis adentros:-- Este es el mio. Con él voy a encontrar todas las respuestas a mis preguntas. Pasado un rato tiró la fosforera y el cigarro al cesto de basura, se volteó hacia mi y me dijo:--No piense usted que me está patinando el coco. Lo que sucede es que estoy tratando de dejar de fumar y no quiero hacerlo por los métodos tradicionales como colocarme el conocido parche pues termino por enrrollarlo  y fumarlo.  Pero, vayamos a lo nuestro; ¿qué le trae por acâ?
Este…Mire doctor. Hay gente en mi familia que dicen, casi que lo afirman, que yo estoy algo trastornado y quiero la opinión de un experto.
Okey. Vamos por paso. Desde cuando comenzó esa sospecha en la familia sobre usted?
Yo le diría que desde niño.Más exactamente cuando me declaré Superman.
Pero por Dios!. Exclamó el siquiatra y agregó:--De niño yo también fuí Supermán.
Y usted volaba ?, le pregunté.
Bueno, volar como volar no.¿ Usted lo hacia ?.
Lo hice varias veces- contesté y agregué- Primero, con traje y todo, me tiré desde encima de un cajón. Después puse un cajón encima de otro y también me lancé.
Y volaba?.  Porque yo hacía lo mismo y lo más que lograba era un aterrizaje y dos o tres magulladuras en el cuerpo.
Yo también tuve mis aterrizajes y algunos golpes, pero estaba dispuesto a ser Supermán.
Y que se piensa usted?- me reprochó el doctor algo medio encabronado y agregó- que yo llevaba puesta una capa puesta porque quería ser la Caperucita Roja ? Lo mio era volar o restrapallarme en la Kriptonita de todos los supermanes como nosotros; el piso.
Igual que yo Doctor!!! Lo anterior se lo dije al galeno lleno de júbilo y le agregué:-- Yo me tiré hasta de una segunda planta de un edificio en mi empeño de ser Supermán. Claro, como no volé, y todavía sigo pensando que  fué porque la capa que yo usaba estaba defectuosa, me agarró la kriptonita que usted dice y me partí varios huesos. Incluso todavía tengo uno en una pierna que aun está dislocado  o no se si cuando me curaron me lo pusieron al revez?. Usted no cura ese tipo de dislocamiento?.
No,no. Los dislocamientos que curo, o trato, son de ese satelite natural que llevamos encima de los hombros.
Bueno, agregué,  la cuestión es que después de ese aterrizaje forzoso fué que la gente comenzó a comentar que yo tenía un “patín” en la cabeza. O sea, que estaba casi loco.
Que injusticia!  A todo le llaman loco. Lo real es que en este mundo tan desiquilibrado mentalmente un cuerdo  parece que se mira como si no lo fuese. Locos existen en esas grandes ciudades donde cada vez que se abre una puerta se escapa uno. Todos los niños tienen imaginaciones y las desarrollan de distintas maneras. Yo he tenido aquí en mi consulta a Napoleones. Mujeres Maravillas. Muchos Batman. Por cierto, yo también me hice Batmán cuando dejé de ser Supermán pero como no tenía el Batimóvil ni ningún amiguito que quisiera acompañarme haciendo el papel de Róbin, cuando me tiraba en bicicleta por la loma más alta que hubiese en mi ciudad y sin tener frenos ni con nadie con quien compartir las caidas y por ende las partiduras de huesos, tuve que renunciar a ser ese personaje porque un Batman sin Róbin es como mencionar a Adan sin Eva y toda la jodedera que se armó por la manzana. Pero bien, siga con su historia.
El caso es que después me dije: Yo lo que tengo que ser es Róbin Hood. El problema era que yo vivía en un pueblo pequeño donde solamente había un rico y al cual todo el mundo le llamaba Hood Róbín.
Si claro, interrumpió el siquiatra y agregó,-- le llamaban así porque le robaba a los pobres para beneficio de los ricos.
Exactamente. Pero como era el único con dinero lo que le sobraba era poder. El ponía y quitaba alcaldes, policias, jueces. En fin. Si como Róbin Hood yo le robaba a él para darle a los pobres lo que me iba a caer encima iba a ser peor que lo que le cayó al original. Así que desistí de asumir la personalidad de ese personaje.
Mire amigo, habló el siquiatra. Le diré que la imaginación es algo innato y totalmente normal en el ser humano y no importa a la edad que se tenga. Por ejemplo: ¿ Cuando usted ve un par de buenos senos no se los imagina lo bien que se sentirian en su boca?. Estoy seguro que sí. Y eso no quiere decir que usted sufre un trauma sicológico desde pequeño porque su mamâ nunca le dio las tetas. Los niños asumen distintas conductas durante su desarrollo. Los hay muy tranquilos y entretenidos a los cuales muchas veces los adultos les llaman medios comemierdas. Hay otros, que son más regados que un saco de arróz cuando se rompe en el piso, y desbordan una intranquilidad constante. No se estân quietos ni un minuto y siempre estân inventando algo. A esos la ciencia les llama hiperactivos y la gente les dicen hijos de puta. Y…
No,no. Doctor- le interrupí la explicación y agregué- A mi lo que yo hice cuando niño no me preocupa. Si no de grande. Le cuento. Hasta hace poco yo fuí alcalde de una pequeña ciudad. Las elecciones las gané haciendo una campaña donde en ella manifestaba que NO iba a construir carreteras, escuelas, parques, etc. Que iba a subir los impuestos hasta donde me diera la gana y que iba a robar todo lo más que pudiera y, por hacer ese tipo de campaña publicitaria mucha gente decía que yo estaba loco y que no iba a lograr ni el voto mio ni aunque yo lo emitiera a mi favor Y sabe qué?. Gané la alcaldía con mas del 80 por ciento de los votos . No es eso una locura colectiva?
Depende. Por usted votaron cuerdamente los que entendieron que fué honesto al expresar lo que verdaderamente va a hacer un político, cuando en plena campaña manifiesta lo contrario, si sale electo. Loco sería votar por alguien que te estâ diciendo mentiras. Algo mas?.
Sí.Seré honesto. La verdadera razón por lo que vine aquí es la siguiente: Resulta ser que a mi me gusta una mujer pero yo no le gusto a ella y hay otra que yo le gusto pero ella no me gusta a mi y a las dos les gusta un tercero que ellas no le gustan a él porque a él le gusta otra que a su vez le gusta otro. Todo este gusto para alante y para atras es normal dentro de la rama del amor?
Qué le voy a decir?. En la única rama de la psiquiatria en que no se ha adelantado nada es a la correspondiente al sentir de los corazones.  Porque el amor, amigo mio, ese si es una verdadera locura, cuerda, pero locura al fín y el que está dentro de ella no tiene nada de loco. Así que no le haga caso a la gente y el que le diga que usted está loco, dígale como en un viejo cuento que relata la historia de que un loco le dijo a otro que si le conseguía unas tablas, un martillo y unos clavos él le hacía un barco y el otro demostró una locura cuerda cuando le contestó:Y yo te hago la tripulación si tú me traes a tu hermana y a tu madre.

Escribe: Modesto Reyes Canto.
Arte: Karen Reyes.
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