Friday, July 6, 2012

“ EL TIRO POR LA CULATA”


    

El tiro, asi le deciamos a un ejercicio militar, que estaba programado para las nueve en punto de la mañana. Durante meses se había estado preparando todo meticulósamente y a los dos sargentos al frente de la batería de cañones 122 milímetros, uno con grados de primera y el otro de segunda, se les reflejaba en el rostro la satisfacción que sentian al saber que en esta oportunidad iban a poder realizar dicho ejercicio militar y frente al mismísimo Comandante en Jefe; un grân honor para ellos y quizas, un ascenso si todo salía como se había planificado.

La tropa, casi todos jovenes del Servicio Militar Obligatorio, era otra que también estaba ansiosa porque se acabara de efectuar el desmadrado tiro como ya le decian algunos, porque la espera para la realización del mismo ya demoraba veintisiete dias mal alimentados, apestosos, sin ver a la familia y mucho menos al enemigo que iba a atacar aunque fuese simbólicamente.

El de pie ese dia fue a las cuatro de la mañana para los que pudieron dormir y los que no, la gran mayoría por los ataques continuos de todo tipo de mosquitos y otros insectos que, mantenian a todos los soldados como si hubiera una epidemia de sarampión, también tuvieron que ponerse en disposición de combate a esa hora. Cada militar se tiró encima su fusil ,sus cargadores, su mâscara antigas y una paciencia increíble y a la voz autoritaria del sargento de primera todos se colocaron alrededor de sus respectivos cañones y cada uno en la posición que le habian asignado basado en los estudios  sobre esa arma aprendidos en los últimos dos años. Ya los reclutas, de tanto escuchar la misma clase por todo ese tiempo, del cañón sabian mas que los rusos que los habian fabricado.

El sargento de segunda, ya después de comprobar que todo el personal militar estaba en su posición y los cañones apuntando hacia el mar que era por donde debería venir el enemigo, comenzó a revisar minuciosamente cada cañón y los proyectiles que con éllos se iban a disparar. Su revisión la hizo desde el cañon número uno hasta el seis. Del seis al uno la realizó el sargento de primera. Esta doble revisión al parecer, daba esa impresión ,se hacía por algún tipo de desconfianza del sargento de primera hacia el sargento de segunda o para estar bien seguros que los cañones estaban listos para el combate que se avecinaba y sobre todo, que iban a disparar hacia adelante. La cuestión es que mientras más se acercaba las nueve de la mañana más revisiones le hacian los sargentos a los cañones.

A las diez menos diez de la mañana un soldado que venía directamente de la jefatura provisional que se había establecido en el campamento, pidió hablar en privado con el Sargento de Primera y le comunicó a éste que el teniente tal le mandaba a decir que el capitân, recibiendo ordenes del Primer Capitân jefe de la brigada, le comunicara que por razones estrictamente de seguridad el Comandante en Jefe no iba a poder estar presente en el histórico tiro tal como estaba programado pero, que en su lugar el ejercicio militar sería observado en primera fila,o un poco mas atrâs por cuestiones de precaución logística, por el ministro de las fuerzas armadas.

Una vez que el soldado se marchó el sargento de primera fue a donde el sargento de  segunda y le comunicó el mensaje que le habian dado pero de la siguiente manera: Sargento, le comunico que el Comandante en Jefe me mandó a decir que “lo disculparamos pero que por razones de seguridad nacional no podrâ estar presente en este tiro histórico. Aunque vivo convencido que la experiencia de usted y sus tropas harân que el mismo sea un exito”. Hasta aqui el mensaje inventado casi en su totalidad por el sargento de primera y dicho al sargento de segunda. Después de esa” guayaba verde” como se le decía en la época a las mentiras, el sargento de primera agregó bajando la voz: Parece que hay problemas con los americanos.

Pero, ¿ y qué va a pasar con el tiro?—Preguntó algo cabreado el sargento de segunda.

No,no. El tiro va. Lo que ahora en vez de venir el Comandante en Jefe va a venir el ministro de las fuerzas armadas. Lo que el horario del ejercicio ha sido cambiado para las dos de la tarde. Así que,por favor,comuníquelo a la tropa. Eso si; discreción.

El sargento de segunda fue de cañón en cañón  y  dió la nueva noticia sobre lo que pasaría con el tan esperado tiro y fue un poco mas lejos y les comunicó a los soldados que se mantuvieran firmes frente a los cañones pues parecía que la ausencia del Comandante en Jefe se debía porque  al parecer había problemas con los americanos tal como le informó a él en voz baja el sargento primera. Dicho aquel secreto militar a todo el mundo, inmediatamente se puso a revisar miniciosamente los cañones y en cada revisión puso tanto empeño que tal parecía que estaba buscando algún Americano dentro de alguno de ellos.

Llegada las tres de la tarde y con cierto nerviosismo visible en los sargentos y soldados porque no veian llegar ni al ministro ni al enemigo, sí se vió venir al soldado de los recados y también se escuchó comentar al sargento:- Ya viene este a cambiarnos el horario y degradarnos al que va a venir.

Una vez que el soldado llegó frente al sargento primera y lo saludó militarmente como correspondía, le comunicó lo siguiente:- El teniente tal, después de recibir la orden del capitân que fue trasmitida a él por el  jefe de la brigada, me encomendó la tarea de trasmitirle a usted  que el Ministro no podrâ asistir a este histórico y revolucionario tiro por encontrarse en una asignación especial en alguna parte de Cuba. En su lugar,continuó hablando el soldado mientras el sargento lo escuchaba con un tiro en la cabeza y no precisamente el que ya se debería haber efectuado,vendrâ a participar en esta maniobra militar el jefe de las tropas coheteriles terrestre y artillería pesada. Eso si, el tiro serâ a los 17 hora militar. Dicho aquello el soldado se cuadró militarmente y pidió permiso para retirarse y el cual obtuvo con un casi ladrido que le dió el sargento para que lo hiciera.

El sargento de primera inmediatamente se acercó al de segunda y cambiandole un poco la converzación que había sostenido el soldado con él, le explicó que la alta comandancia le había pedido que tuvieramos paciencia y que le comunicaramos a la tropa que el tiro se iba a realizar a las 17 horas. Después de escuchar como andaban las cosas con respecto al tiro, el sargento de segunda pasó a comunicârsela a la tropa, que ya prâcticos en guerras por venir, muchos de los soldados estaban acostados y durmiendo al pie de los cañones.

A las 18 horas, pasada una de la acordada militarmente, y los soldados y los dos sargentos, hambrientos, cansados y encabronados y hablando mal de los americanos porque de otros no podian hacerlo, observaron que a lo lejos se acercaba el pajaro de mal aguero como ya le llamaba el sargento de primera al soldado portador de las malas noticias. Una vez que llegó donde el sargento éste no lo dejó ni que se cuadrara militarmente ni que le diera la explicación de que el teniente tal le mandaba a decir que el capitân recibiendo ordenes directas del  jefe tal y le fue directo y le dijo, en un tono que tal parecía que tenía enfrente a uno de los enemigos a los cuales estaba esperando desde hacía casi un mes,-¿Hay o no tiro? ¿ Quién viene y a que verdadera hora militar?. El soldado,que no esperaba ese mal recibimiento, muy nerviosamente le dijo:-No.no. El tiro se suspendió hasta nuevo aviso. El sargento lo miró fijamente y en un acto que demostraba todo su interno encabronamiento le dijo secamente:-Retírate, y no vengas mas por aquí al no ser que lo hagas viniendo al frente de las tropas americanas.  Dicho aquello el sargento ordenó formar a los soldados y ya frente a ellos les dijo; el tiro ha sido suspendido momentaneamente. Vayan para sus barracas, coman algo y descansen…..Después de un corto silencio donde vio reflejadas mil interrogantes en los rostros de los soldados agregó algo, que todavía muchos protagonistas de aquel momentaneo tiro suspendido se preguntan qué fué lo que realmente quiso decir el sargento de primera: “No se sientan mal. Las guerras son asi: Verdaderamente uno nunca sabe por donde viene, ni a que hora va a llegar el enemigo”.

Autor: Modesto Reyes Canto.
(Años 67-70)

Arte: Karen Reyes.



Nota del autor: “El tiro por la culata” forma parte de un libro de crónicas recien terminado de escribir y donde se reflejan hechos reales pasados por él en su periodo militar como soldado del SMO entre los años 1967-1970, donde se destacó,entre otras cosas,por ser mas regado que un saco de arroz roto en el piso como bien le señalara en una oportunidad un compañero de la unidad 4197 de artilleria a la cual perteneció. A los hechos ocurridos durante ese tiempo y que se verân reflejados en próximas entregas tituladas “El gran tiro” “El Nicho”  “Sargento” “La oficina Secreta” “El Reloj” “ Sargento Segunda” y otros mas,el autor les agregó su real imaginación para lograr lo que siempre sobra en todos los jovenes en cualquier situación en que se encuentren; humor. Este pequeño desempolvar de la historia no pretende hacer un fanguero con ella. Espero que lo disfruten: El autor.

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